diumenge, 9 de setembre de 2012

Baile de Dos

Despues de casi dos meses de prevaricación, finalmente Mario Draghi ha abierto la puerta a la compra, por parte del BCE, de Bonos del Estado Español. Eso sí, las compras serán sólo de bonos de corta maturidad y, exclusívamente, en el mercado secundario. Pero aquí nada es gratis. Un país que quiere activar el mecanismo tendrá que pedir un rescate, con condiciones que no serán blandas, porque implicarán una estricta supervisión, incluyendo la participación del FMI.

Dicho esto, hay matices, porque como el comunicado de prensa nos explica, habrá dos modalidades posibles, una – que sólo consistirá en una línea de crédito precuacionario – más `light`que la otra, que implicaria un programa de ajustes macroeconómicos clásicos del tipo FMI.

Pero aunque la puerta a la que tantas veces han llamado ya está abierta, lo que no queda claro son las ganas que tiene Mariano Rajoy para entrar. A nadie le gusta tener a los hombres de negro alojados en su casa, y la experiencia griega con el tema deja mucho para desear. Por otra parte, los crecientes problemas de liquidez que está sufriendo el estado sugieren que la decisión no tardará mucho en ser tomada. Esta indecisión no es difícil de entender porque la casa de la Troika, por muy acogedora que parece, tiene ciertas desventajas, tanto para el huésped como para el anfitrión. Como en el caso del famoso Hotel California no hay dificultad para entrar, pero no queda muy claro cómo y en que condiciones uno va a salir. Mario Draghi ha advertido que el Banco dejará de comprar bonos de un país que no cumpla, ¿pero es creible esta postura? Un país sin capacidad de cumplir sería un país en dificultades. Dejando de comprar sus bonos quedaría a merced de los mercados y, si este país fuera España, el riesgo de ruptura de la zona euro sería muy grande. En fin, Mariano Rajoy tendrá mucha cosa para estudiar este fin de semana.

L'article que va publicar La Vanguardia el diumenge 9 de septembre de 2012 en el suplement Dinero